GÉNEROS E IDENTIDADES EN PAKISTÁN

transsocialmedia PAKISTAN TRANS CATEGORÍA

TRANSEXUALES CON CATEGORÍA PROPIA El Pakistán “urbano” y cosmopolita, asalta a los sentidos: tráfico denso; masas de gentío que se dirigen a la llamada de la mezquita para la oración, especias y aromas picantes que emergen del aire húmedo… Y luego están, las personas trans (travestis, transgéneros y transexuales, por igual). Alaika, de 19 años, se sienta delante de un amigo, mientras se aplica el maquillaje en la ciudad de Rawalpindi. Es adolescente transgénero y siempre fue tratado como cualquier chico en la escuela, antes de abandonarla, debido a la discriminación a la que le sometían sus compañeros de clase. Ahora baila en las bodas y otros banquetes y eventos, a cambio de dinero…

… En cada semáforo se puede ver a personas vestidas con ropas elegantes de color rosa y rojo y luciendo un maquillaje muy brillante y llamativo. Apoyan sus dedos con sus uñas recién pintadas en la ventana de los coches, mendigando una pequeña limosna. En ese momento es cuando puede percibirse la sombra de la barba en el mentón. Mehvish Mina de 32 años, comenta que, en Rawalpindi, el tráfico es sólo “un trabajo a medio tiempo” y que realmente quiere ser bailarina, como casi todas.

Mehvish es hijra, término con el que se describen a las mujeres transgénero en Asia Meridional. Su presencia social nos desplaza al menos al siglo XVI, cuando los eunucos desempeñaban papeles de animadores y guardias en las cortes mongoles. La palabra significa “salir de la propia tribu” o en este caso, “del grupo de género” y así consta en varios idiomas asiáticos de Oriente Medio. En Pakistán, las transgéneros femeninas han sido durante mucho tiempo consideradas como transmisoras de la buena suerte para los recién casados y los recién nacidos y son demandadas en numerosos bautizos y todo tipo de actos sociales y familiares. A pesar de ello siguen siendo objeto de discriminación en un país musulmán conservador y ortodoxo.

transsocialmedia IDENTIDAD DE GÉNERO EN PAKISTÁN

Este año ya han ganado una batalla legal clave para tener una opción de tercer género en las tarjetas de identidad nacionales. Cerca de 50.000 paquistaníes están clasificados como hijras, al igual que Mehvish. La categoría incluye la percepción subjetiva de los hombres y mujeres transexuales, así como travestis, hermafroditas y eunucos. “Yo no soy ni un hombre ni una mujer”, comenta Mehvish. “No me puedo casar, ni podemos engendrar hijos”. Así que esta es la forma en que conducían sus vidas SIN IDENTIDAD, hasta ahora. “Nosotras, no somos, no existimos”. Mehvish nació varón y se tiene que identificar como hombre en sus papales. Si lo hiciera como “gay” u homosexual, sería considerado pecado en el Islam y muy probablemente castigado por ello. “Es difícil: sólo tengo un novio, yo no tengo una novia. Pero no soy homosexual, me considero chica hererosexual”.

Fatimah Ishan, profesora pakistaní y sexóloga, cuenta que las identidades en este país disponen de categorías de género mucho más fluidas de lo que cabría esperar. Parte de eso es la segregación de hombres y mujeres – que crea muy estrechas amistades del mismo sexo. Los hombres se dan la mano en la calle… y se besan en los oscuros callejones. “Mucha clase de homoerotismo, pero eso no significa necesariamente vayan a tener una relación del mismo sexo. Y es parte de nuestra cultura. En Occidente, creo que todo ha sido estrictamente encajonado”. Aun así, existe una grave discriminación contra la comunidad hijra, y es una realidad. Por ejemplo, las historias de violación por parte de las autoridades policiales, que se supondría que deben proteger.

transsocialmedia AFICHE FILM PAKISTANÍ BOL

El año pasado, la película más taquillera paquistaní fue “Bol” , que significa “hablar” en lengua urdu. El villano, es un padre que asesina a su hijo por querer usar ropa de mujer [y vivir como tal]. El propio Almas Bobby, líder del colectivo de transgéneros de Pakistán, protagonizó un cameo en la película. “Cuando comprobé que había un exceso grave de discriminación decidí hacer algo por mi comunidad desde el mensaje que ya otorgaba la película, porque no había ninguna plataforma donde pudiera difundir, divulgar o demandar de forma tan masiva. Todos sienten que es un tema embarazoso y sensible,” concluye Bobby.

Almas tomó con fuerza la batalla por una tarjeta de identificación en el Tribunal Supremo de Pakistán… y la ganó. “Ahora la gente parece darse cuenta de también que somos creación de Dios y tenemos nuestros derechos, los que Dios nos ha enviado”. Hay algunos barrios conservadores donde la comunidad hijra no es bienvenida.

En un angosto callejón trasero al otro lado de una mezquita de la ciudad de Rawalpindi, a las afueras de Islamabad, un grupo transgénero de cantantes de boda  ensayan en secreto. Sameeha es actor/actriz y tiene 22 años. Sólo añade que una vez soñó con llegar a ser médico. Pero se convirtió en hijra en la adolescencia y se enfrentó a la discriminación de tal forma que también decidió abandonar la escuela. “Hay denuncias hacia la comunidad, sobre nuestra involucración en temas de sexo (prostitución) y drogas, pero realmente somos gente muy temerosa de Dios, escrupulosamente creyentes. Por qué no se preocupan por los problemas reales de la sociedad, en vez de preocuparse por nuestra forma de ser?”.

transsocialmedia IDENTIDAD DE GÉNERO EN PAKISTÁN 002

Deja tu comentario

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s