LA TRANSEXUALIDAD SEGÚN BAUDRILLARD

TODOS SOMOS TRANSEXUALES EN UNA ERA TRANSEXUAL El cuerpo sexuado está entregado actualmente a una especie de destino artificial. Y este destino artificial es la transexualidad. Transexual, no en el sentido anatómico, sino en el sentido más general del travestismo, del “juego de la perfección” sobre la conmutación de los signos del sexo y por oposición al juego anterior de la diferencia sexual, del juego de la indiferencia sexual, indiferenciación de los polos sexuales e indiferencia al sexo como goce. Lo sexual reposa sobre el goce (es el leitmotiv de la liberación) y lo transexual reposa sobre “el artificio”, sea éste el de cambiar de sexo o el juego de los signos indumentarios, gestuales, característicos de los travestidos. En todos los casos, operación quirúrgica o semiquirúrgica, signo u órgano, se trata de prótesis. Y cuando como ahora el destino del cuerpo es volverse prótesis, resulta lógico que el modelo de la sexualidad sea la transexualidad y que ésta se convierta por doquier en el lugar de la seducción. Sigue leyendo

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